Asi comenzó nuestra historia..
Por Miguel Pavez ✍️
NOSCOHUE:
Un sueño...
Que se hizo
forma de vida.
Construido con
amor.
Hecho en familia.
De la Ciudad a la Montaña: El Origen de una Búsqueda
Era el año 2002 y el trajín diario del trabajo me cegaba ante las cosas más importantes de la vida. Económicamente hablando no nos faltaba nada; éramos el estereotipo perfecto que el sistema crea: yo, un operador del mercado financiero inmerso en un mundo material y mi familia, el fruto de lo mismo.
Gracias al intenso diálogo mantenido con mi esposa, comenzamos a entender algo crucial: el amor hacia nuestros hijos no pasaba por la última PlayStation ni por el último celular, sino por estar, compartir y disfrutar juntos el paso por esta vida. Fue allí donde iniciamos la búsqueda…
El Descubrimiento de Meliquina
Un año más tarde descubrimos nuestro lugar, conocido por pocas personas, con no más de diez familias viviendo allí, y con un nombre mapuche: Meliquina, que significa “cuatro puntas”.
No fue fácil un cambio tan abrupto. Volvimos al inicio de los tiempos, ya que el lugar no contaba con los servicios básicos como luz, gas, agua de red, cloacas ni señal de celular. Pero lo que sí tenía era la naturaleza en su estado puro, con su esencia intacta.
Aprendizaje y transformación
A partir de allí comenzó nuestro aprendizaje. Como pioneros, nos procuramos de los sistemas básicos: investigando, nos interiorizamos en la energía alternativa, los biodigestores y los lechos nitrificantes. Fue un cambio total de vida: yo cambié la calculadora por la motosierra, mi esposa el supermercado por los dulces y las conservas caseras, y mis hijos el colegio privado por la escuelita rural.
Un Proyecto Hecho en Familia
Nos faltaba solucionar nuestro tema laboral, un trabajo que nos permitiera el contacto cotidiano con la familia y nos diera el bienestar suficiente para saciar nuestras necesidades básicas. Allí nace Noscohue, un proyecto pensado en familia con todas las letras.
En el diseño, la dirección de obra y el amueblamiento, intervinieron los cuatro integrantes de la familia:
Fernanda, mi esposa, trató de darle la dulzura y pasividad que la caracterizan.
Camila, mi hija, aportó el empuje que tiene un adolescente en la plenitud de la vida.
Facundo, mi hijo, puso la mesura y los detalles en los muebles que juntos en largas charlas diseñamos y construimos.
Y por último Miguel, que soy yo, el orgulloso padre de esta familia tratando de aprender que con la unión, el amor y la comprensión todo se puede lograr.
Más que Cabañas: Una forma de vida.
Hoy, años más tarde, nuestro proyecto se hace realidad y nuestra meta no es tener un complejo de cabañas con clientes pasajeros, sino un lugar donde cada cliente se halle plenamente y viva, aunque sea por un tiempo, las emociones más profundas e intensas que están guardadas en su ser.
Por eso y por mucho más es que decimos que Noscohue no es un complejo de cabañas, sino una forma de vida.
Muchas gracias por haber dedicado minutos de su tiempo en leer estas líneas.
Miguel Pavez Fundador de Cabañas Noscohue